La realidad social de los fontaneros en Madrid

Hay profesiones que migran o se transforman con el paso de los años. La principal causa es la sociedad cambiante en la que vivimos, en dónde las nuevas tecnologías se han ido infiltrando en el día a día y prácticamente lo han revolucionado todo. ¿Qué es, hoy, un periodista sin Internet? ¿Cómo se las arreglaría a día de hoy un médico que no tuviera acceso a las nuevas tecnologías que facilitan su trabajo?

El oficio de fontanero como nos cuentan desde fontaneros madrid es un perfil de trabajador más clásico, pero no se escapa de los avances. Si bien hay algunas prácticas que llevan años haciéndose de la misma forma, cada vez hay más procesos que se deben conocer si se quiere estar en condiciones de poder ejercer de una forma óptima y profesional.

Pero vayamos por pasos, ¿qué hacen los fontaneros? Pues según en la web educativa de Educaweb, un fontanero es quien instala, repara y mantiene aspectos relacionados en el agua, con el sistema de drenaje o con la calefacción; por poner algunos ejemplos. Pueden trabajar en un sinfín de sitios, ya que su objeto de trabajo se encuentra prácticamente en todas las casas y negocios. Entre sus habilidades destacan el poder conocer la normativa para aplicar los cambios técnicos que hacen falta, tener habilidad manual, buenas relaciones personales, etc. En su día a día deben manejar a menudo herramientas que podrían fácilmente herir sino se tratan con cuidado, por lo que deben ser personas con un alto grado de responsabilidad.

En Madrid, como en cualquier otra gran ciudad, es fácil poder conseguir algún trabajo vinculado con la fontanería, ya que hay mucha gente viviendo en la ciudad y son muchas las empresas y entidades ubicadas allí. Pero también hay un gran inconveniente, y es que al ser una gran ciudad, la competencia también es mucho mayor que si se estuviera en un entorno más reducido. Es por eso que si bien es fácil conseguir de vez en cuando algún trabajo, lo más difícil es encontrar suficientes como para convertirlo en la principal forma de sustentación.

Otro problema, además, es la competencia desleal existente: muchas personas que tienen un poco de maña se ofrecen para realizar arreglos de forma ilegal. Eso no solo quita puestos de trabajo a los profesionales, sino que además entorpecen el sistema porque se suele pagar en negro y sin facturas. Aunque no siempre pasa, algunos de estos arreglos suelen ser problemáticos porque para hacerlo más barato se usan productos de mala calidad y tarde o temprano se debe volver a reparar.

Para poder hacer frente a estos problemas, lo más recomendable es formarse de forma reglada e ir sacándose títulos y certificados de manipulación para poder ofrecer una alternativa legal y con garantías de éxito. Será muy importante también demostrar que se es una persona responsable, limpia (eso se valora mucho porque las personas que se dedican a las obras o a la fontanería tienen fama de dejarlo todo patas arriba) y rápida, capaz de poder solucionar cualquier problema que surja durante la reparación o instalación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *